Más allá de la atención veterinaria hay una misión por el bienestar animal 

WhatsApp Image 2026 06 30 at 12 54 56 PM

Con campañas de vacunación, esterilización y educación comunitaria, Norma Masalema lidera iniciativas que mejoran la calidad de vida de cientos de animales en Guayaquil. Su labor demuestra que el bienestar animal es una responsabilidad compartida entre profesionales y ciudadanía

Redacción:

Lissette Sayay Ushca


Para Norma Masalema, la medicina veterinaria trasciende la atención clínica. Desde hace cinco años trabaja en Guayaquil convencida de que proteger a los animales también implica educar a las personas y promover una cultura de tenencia responsable. Su labor combina la atención médica con el liderazgo de jóvenes voluntarios, la organización de campañas gratuitas de vacunación y esterilización, y el desarrollo de actividades comunitarias dirigidas a familias de escasos recursos. En esta entrevista comparte los desafíos que enfrenta el bienestar animal en la ciudad y reflexiona sobre el compromiso que requiere construir una sociedad más consciente y solidaria con todas las formas de vida.

¿Qué le llevó a elegir la medicina veterinaria como profesión y a desarrollar su labor en Guayaquil?

Desde muy pequeña sentí un profundo amor y respeto por los animales. Siempre me conmovió verlos sufrir y, con el tiempo, ese sentimiento se convirtió en una verdadera vocación. Elegí trabajar en Guayaquil, porque es una ciudad con una gran población de perros y gatos en situación de abandono y donde existe una enorme necesidad de atención. Al conocer la realidad de sus barrios y de muchas familias, comprendí que aquí podría generar un impacto real. Es un lugar donde se necesita más presencia, ayuda y educación.

Con cinco años de experiencia en la ciudad, ¿cuál considera que es el mayor reto para el bienestar animal?

El principal desafío es la falta de cultura de cuidado y tenencia responsable. A esto se suma la gran cantidad de animales sin esterilizar, el crecimiento constante de la población callejera y la limitada disponibilidad de recursos y apoyo institucional. Muchos animales son abandonados porque sus propietarios no planifican adecuadamente su cuidado, mientras que la reproducción descontrolada agrava el problema. Cambiar esta realidad requiere tiempo, constancia y el trabajo conjunto de toda la sociedad. No basta con curar a los animales; también debemos transformar las conductas humanas que originan estas situaciones.

¿Qué significa para usted que su trabajo sea reconocido por el compromiso y el buen trato hacia los animales?

Es un reconocimiento que recibo con mucha gratitud. Nunca he trabajado buscando fama o beneficios personales; mi mayor satisfacción es saber que el esfuerzo, las horas de trabajo y el cariño que entrego diariamente están dando resultados. Este reconocimiento me motiva a seguir adelante, aumenta mi sentido de responsabilidad y confirma que estamos recorriendo el camino correcto. Además, espero que inspire a más personas a respetar y proteger la vida de los animales.

¿Cómo ha sido su experiencia guiando a jóvenes voluntarios en estas actividades?

Es una de las experiencias más gratificantes de mi profesión. Los jóvenes llegan con entusiasmo, energía y muchas ganas de aprender. Me gusta enseñarles cómo tratar a cada animal con respeto y seguridad, además de involucrarlos en la organización de campañas y el trabajo con la comunidad. Ellos, a su vez, aportan nuevas ideas y renuevan constantemente la motivación del equipo. Ver cómo adoptan estos valores y continúan promoviendo el bienestar animal es la mejor garantía de que este trabajo tendrá continuidad.

¿Qué valores busca transmitirles?

Principalmente, el respeto por toda forma de vida. Todos los seres vivos merecen un trato digno. También procuro inculcar la responsabilidad, porque tener una mascota implica un compromiso para toda la vida. La empatía es otro valor fundamental: comprender que los animales sienten dolor, miedo, hambre y afecto, al igual que nosotros. Finalmente, promuevo la solidaridad, entendida como la disposición de ayudar sin esperar nada a cambio, trabajando siempre en equipo y con perseverancia.

¿Cómo organiza las jornadas gratuitas de vacunación y esterilización dirigidas a animales callejeros y familias de escasos recursos?

Todo comienza con una planificación previa. Primero identificamos las zonas con mayores necesidades y coordinamos el trabajo con los líderes comunitarios. Luego organizamos los insumos médicos, las carpas, las mesas y adecuamos un espacio seguro para la atención. Posteriormente distribuimos las funciones entre el equipo: unos reciben y registran a los animales, otros aplican las vacunas, mientras los médicos veterinarios realizan las esterilizaciones. Contamos con el apoyo de voluntarios y colegas para atender a la mayor cantidad posible de animales. Además, cada jornada es una oportunidad para brindar información sobre tenencia responsable, vacunación y cuidados básicos.

¿Por qué considera importante promover el cuidado responsable mediante charlas en escuelas y barrios?

Porque la educación es la herramienta más efectiva para generar un cambio duradero. Cuando enseñamos a los niños desde temprana edad, esos valores permanecen y también llegan a sus familias. En los barrios trabajamos directamente con quienes conviven diariamente con los animales. Explicar la importancia de la esterilización, la vacunación, una alimentación adecuada y la prevención del abandono contribuye a reducir el número de animales en situación de calle. Curar es indispensable, pero educar permite prevenir el problema.

¿Qué consejo les daría a quienes desean colaborar o comenzar a cuidar de los animales en su comunidad?

Les diría que empiecen con pequeñas acciones. No es necesario ser médico veterinario para hacer una diferencia. Alimentar a un animal de la calle, ofrecerle un refugio temporal, apoyar campañas de esterilización o difundir información responsable son formas valiosas de contribuir. Lo más importante es no ser indiferentes. Cada acción, por pequeña que parezca, puede transformar la vida de un animal y motivar a otras personas a hacer lo mismo.

Sin comentarios

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *